¡Muy buenas! Soy Titanio Verde y estás escuchando Panda Disk System, preservación de medios
digitales y sobre todo videojuegos. Hoy vengo a hablar de una estafa que lleva
existiendo desde hace bastantes años, pero no es lo bastante popular y probablemente
se estará volviendo más popular ahora que todo ha subido de precio. Que todo lo que
son memorias RAM, memorias flash, discos SSD, etc. suben de precio sin parar. Esto incluye,
por supuesto, las tarjetas microSD que se utilizan en muchos tipos de dispositivos,
en móviles, en consolas, en cámaras de fotos, grabadoras, muchas cosas. Hasta hace 10 y algo
años teníamos muchos tipos de memorias flash, tales como CompactFlash, MultimediaCard, MemoryStick,
que el uso era el mismo, pero bueno, unas eran más rápidas, otras eran más grandes o más pequeñas,
o eran más estables, más duraderas, o simplemente eran más bonitas. En la última década todo es
microSD, a excepción de PlayStation Vita que intentaba usar su propio tipo de tarjeta y triunfó
bastante poco, además de que eran carísimas de la muerte. En el episodio anterior sobre la consola
de emuladores R3S y R6S, precisamente recomendaba que lo primero que hay que hacer es cambiarle la
tarjeta microSD que trae de serie, ya que es una calidad nefasta que te va a acabar petando
al cabo de semanas o meses. Hay que tener cuidado con con qué tarjeta lo vas a sustituir,
si te vas a encontrar con algo todavía peor. Debido a estos aumentos de precios, pues es
bastante normal que cuando veamos alguna opción muy barata o con un precio muy inferior a lo normal,
nos lancemos de cabeza, sin darnos cuenta de que es falsa. Te puedes encontrar tarjetas microSD
de 512 GB o pendrives con una capacidad también así tan grande, incluso discos SSD, que te los
venden con una capacidad de la hostia, discos SSD de 4 TB por 40 euros. ¿Quién no va a querer
comprar uno de esos? ¿A quién no le va a gustar? Hasta que lo enchufas a tu ordenador o al dispositivo
que sea, empiezas a usarlo, al principio parece que va bien, tal, y cuando ya has guardado unos
cuantos gigabytes ahí dentro, va muy lento, empieza a presentar fallos y de repente deja
de funcionar. Como ya digo, este es un síntoma muy común y es una estafa que lleva existiendo
también desde hace más de 10 años, tanto con microSD como con pendrives como con discos SSD,
bueno con los SSD es mucho más reciente porque no estaban tan de moda todavía, especialmente
discos SSD externos que enchufas por USB. ¿Cómo podemos evitar este tipo de estafas? ¿Cómo intentar
distinguir estas falsificaciones de memorias auténticas? A veces es muy evidente, o vamos,
evidente si te paras un momento a mirar el producto. Con tarjetas microSD suele suceder
que no sean de ninguna marca o que las haya fabricado una marca de la que no has oído hablar
en tu vida, ni siquiera a data, ni intenso, ni ninguna así que no sea tan común ni con tanto
renombre como Kingston, Samsung, Sony, Philips, Toshiba, etc. Pero lo más normal es que no tengan
ninguna marca, que simplemente indiquen cuánto espacio tienen y ya está, no tendrán ninguna marca
ni en la propia tarjeta ni en el embalaje, en la caja donde se encuentran y miras detrás y no
dirá absolutamente nada de quién lo ha fabricado o como mucho tendrá una etiqueta que indica
fabricado por Shang Kong C4.1, bendecido por Rex Lapis, yo que sé. Luego de casos menos evidentes
en los que sí figura una marca famosa en la propia tarjeta pero no en el embalaje. De hecho
hay bastantes modelos en los que he visto exactamente el mismo embalaje, una caja roja
con varios pictogramas blancos indicándote high velocity, high capacity, ventajas así super
comunes y evidentes y todo en inglés por supuesto, aunque eso es más normal. Pero efectivamente no
ves la marca de la tarjeta en ninguna parte del embalaje y con esto te puedes encontrar
tarjetas supuestamente fabricadas por Sony o por Samsung pero que no ves absolutamente nada más
de esa marca en ninguna parte. Incluso puede que detrás veas la etiqueta y también te dedique
factoría cualquiera distribuido por quien sea. Luego ya hay casos mucho más difíciles de detectar
que el embalaje pues sí tiene un diseño legítimo que si ves la marca por todas partes y parece
auténtico hasta que te pones a mirar muy de cerca y ves que está impreso con una calidad
ligeramente eficiente, que la imagen está pixelada, que hay cosas fuera de sitio o que
los colores no terminan de encajar. Ahí la única pista que tal vez pueda funcionar según lo honesta
que sea la tienda o la distribuidora que le haya traído es que el código de barras original esté
tapado por otra etiqueta que pues sí figurará el fabricante original o simplemente en nada pero
el código de barras no coincidirá con el producto original pero para eso te tienes que fijar mucho.
Debido a estas subidas confieso que me he metido bastante en Wallapop en estas últimas semanas para
buscar memorias a buen precio, especialmente tarjetas microSD. He conseguido alguna de marca
Philips bastante bien y que apenas tenía uso así que guay y otra que ahí pues admito que tenía la
guardia baja en ese momento, debía de ser poco antes de irme a dormir o algo así, que vi que la
tarjeta efectivamente figuraba la marca Sony pero no en ninguna otra parte del embalaje. Era,
como digo, rojo que luego me fijé, vamos, otro día posterior me fijé en otras tarjetas que
estaban vendiendo o otras personas distintas y el embalaje era exactamente el mismo. Y nada, la
compré, tal, también muy barata y mientras estaba llegando me fijé de nuevo y ¿qué he hecho? ¿por qué he
comprado esto? Pero no me fui a devolverlo al momento porque pensé bueno esto da para podcast.
Creo que había un podcast llamado así. Ya había leído sobre este tema en Reddit y ya conocía
alguna herramienta para ayudarme a detectar esto, la cual te comentaré después. Entonces recogí la
tarjeta, la introduje en mi lector, le hice estas pruebas y efectivamente esa tarjeta de 512 GB que
cuando se abre en el sistema operativo me aparece, sí, capacidad 500 GB más o menos.
Abro Gparted, un programa para gestionar las particiones de disco y también aparece 500 GB.
Pero corro esta herramienta y me dice espacio útil 500 MB. Por supuesto lo puse en práctica para
comprobarlo. Le empecé a copiar archivos de varios GB y al cabo de un GB y poco se bajaba
muchísimo la velocidad de transferencia hasta que ya no podía más. Ya me presentaba errores y no hay
tutía. Notifiqué a la persona que me lo vendió, alegó que no sabía nada, que lo compró en una
tienda de fotografía cualquiera y que nada, que se la devolviera, que se lo iba a poner en la cara
al vendedor. No me ha contado el resultado todavía. Yo optimistamente puedo pensar que la tienda no
era consciente de eso, de que estaba vendiendo productos falsos. Pero si me entero de algo más
ya lo contaré en Telegram o en Reddit. Así que si estás buscando tú también memorias baratas en
Wallapop, ten mucho cuidado. Intenta seguir lo mismo que he dicho al principio. Fíjate que la
marca esté tanto en la tarjeta como en la caja. Y si es asquerosamente barata, desconfía. Aunque
también puede ser que simplemente la haya usado mucho. En cuyo caso en una micro SD pues no sé
hasta qué punto merece la pena arriesgarse. No son el mayor ejemplo de durabilidad precisamente.
Con un disco SSD sí puedes tomarte ese riesgo. Las micro SD se van gastando y no tienen ningún
mecanismo de autorrecuperación como si lo tienen los discos SD. Esto me hace pensar que son tarjetas
viejas obsoletas, de tan poco espacio que nadie las iba a comprar ya y que bueno, las maquillan
básicamente para hacerlas parecer más grandes. Hablemos pues de herramientas. Para Windows por
ejemplo está la llamada H2TestW que lleva ya bastantes años existiendo y lo que hace pues es
escribir aleatoriamente dentro de la tarjeta hasta comprobar dónde le está produciendo error. Bueno,
de hecho es más o menos lo que hacen las demás que voy a comentar. Pero esta pues tiene una
interfaz sencillita y bueno, sirve para lo que sirve. Es la que más recomiendan pero descargarla
es un poco difícil. La página oficial no tengo muy claro cuál es. Hay una. El primer resultado que
te sale en Google es una página llena de publicidad con texto probablemente generado con IA o siguiendo
un manual de SEO muy básico. Te pondré el enlace auténtico pero te aviso que está todo en alemán
pero no, de ahí te manda una descarga a través de Salesforce y ya está. Te lo bajas, lo abres y
pruebas con la tarjeta metida. Para Linux está el F3 o Fight Flash Fraud que se usa por línea de
comandos pero es simplemente escribir una palabra y ya está. Bueno, técnicamente tienes que compilarla,
o sea, make install y luego ya ejecutas F3 write o F3 read y con eso va haciendo las pruebas. O le das
a otro make para probar F3 probe y con eso sí se pone a escribir de manera aleatoria y muy rápida
en toda la tarjeta y te muestra un informe más o menos detallado de cuánto espacio dispones o
supuestamente cuánto espacio dispones ya que no se puede medir con la exactitud. Afortunadamente
hay en otro proyecto una interfaz gráfica basada en Qt y también otra que sirve para Mac, para el
mismo programa. También dejaré enlaces de estos dos casos. Y si no, pues eso, la manera más manual y
directa es coger un archivo grande o varios archivos que en total ocupan varios gigabytes,
copiarlos a la tarjeta y esperar a ver qué sucede. El problema es que probablemente la
tarjeta vaya lenta. En el caso de la que compré, funcionaba 8 megabytes por segundo, o sea que para
llegar a un gigabyte te puedes esperar dos minutos por lo menos. Lo que sí te ofrece en estos programas
es que te indican cuánto espacio útil dispones. Si de 256 gigabytes puedes aprovechar cuatro,
bueno, para algo te servirá. 500 megabytes pues probablemente no. Igualmente yo no lo
usaría para nada importante, o sea para cosas temporales, para pasarle a algún amigo o lo que
sea y ya está. Para nada más. De hecho veo más rentable que eso. Si la compras y sospechas de eso,
haz la prueba, nada más abrirlo y si es falso, devuélvela a la tienda cuanto antes. Alega esto
que has empezado a grabar cosas y ha producido muchos fallos. Que te devuelvan el dinero o te
vendan una auténtica, de verdad, y que retiren las otras iguales a esa que tengan en la tienda,
porque es solo un puto fraude. Las herramientas que comentó también sirven teóricamente para
pendrives y para SSDs. Aunque para SSD hay una más especializada que es Crystal Disk Info,
creo que de esta ya hablé en otro episodio anterior, la cual en este caso no solo te serviría
para hacerte una idea del espacio útil, sino que también puedes medir la velocidad y también su
salud según los parámetros Smart. O sea, cuánta vida, cuánto tiempo de vida le puede quedar a este
soporte, al menos en dispositivos legítimos. Si tienes algún disco SSD en tu ordenador o tienes
alguno externo, no está de más que abras este programa de vez en cuando, una vez cada año,
cada dos o así, y mira a saber cuánto te indica de salud, por si ya toca cambiarlo pronto o no.
Esperemos que no este año. Y poco más, lo dicho, ten mucho cuidado a la hora de comprar tarjetas
microSD, solo fíjate si ves la marca por todas partes y aún así, ándate con ojo. Mira bien por
todos lados en la cajita, menos mal que son cajas pequeñas por general, y que no te de engato por
liebre. Si necesitas más espacio, más lo que sea, pero no te fías, pues es normal. Intenta esperar
al próximo año a ver si la tormenta se calma. Hasta pronto.