Muy buenas, soy Titanio Verde y estás escuchando Panda Disk System, preservación de medios
digitales y sobre todo videojuegos. Si te soy sincero, no tengo claro qué rumbo a tomar con
este podcast. Actualmente no sé si seguir en plan divulgativo, explicar qué pueden hacer los
usuarios para preservar sus datos, para preservar sus derechos, poder, lo que se pueda sobre la
tecnología que hay hoy en día, para lo cual creo que sería más adecuado vídeos más que podcast,
o bien centrarme en temas más profundos, más de investigación, más de debate, en lo cual pues tiene
más sentido traer invitados, o simplemente sobre soportes de almacenamiento, la evolución que ha
tenido, qué opciones hay ahora, cómo de caro está todo, etcétera. He ido tocando un poco de todo,
pero creo que no puedo mantener tantos frentes a la vez, o sea, bueno, no es que sean muchos,
pero los podcasts deben cubrir un nicho para ir bien, o sea, debe quedar claro a qué entras,
qué vas a encontrar aquí. Yo top si puedes hacer lo que te dé la gana y si luchas y complaces al
algoritmo, pues vas a conseguir muchas visitas y mucha mucha afluencia, y a partir de ahí dinero,
y sponsors, y patreon, y toda la historia, cosa que no persigo con este podcast, no es mi misión
principal. Mi misión principal es que la gente cuide de lo que tiene en sus manos, que sepa qué
es lo que puede poseer y un poco de resistencia ante las grandes tecnológicas. Aparte de todo,
me hace muy poca gracia darle más poder a youtube y por consiguiente a google, aunque sería una
minúscula fracción de poder, igual que cuando alguien autopublica sus libros en amazon y utiliza
sus funciones de imprenta. Le estás dando poder, aunque hasta que seas muy grande, pues el poder
que le das es muy minúsculo, o sea que tienes la esperanza de aprovecharte de su poder, de aprovecharlo
para crecer tú y luego ya te buscas la vida por otros medios, de usarlo de trampolín. Y enlazo
con esto al tema del que quiero hablar hoy, de la mierdificación de la tecnología. Menudo montón
de mierda. Hay unas cuantas personas en youtube que hablan sobre la mierdificación, en general,
usando explícitamente o no este término, aunque en castellano, aparte de alba la farga,
pues no me he encontrado a muchos. He visto más en inglés, que es por donde más me muevo,
y ahí por cierto es la palabra es en shitification, la mierdificación es la traducción directa,
o más concretamente la traducción del libro de Cory Doctorow, que tiene este nombre.
Cory Doctorow es un señor que opina muchas cosas sobre cómo evoluciona la tecnología de una manera
nefasta y cómo influye en la sociedad, en los trabajos, en la sanidad, en la humanidad en general,
y cómo las empresas grandes pues se van llenando más y más y más los bolsillos. Bueno, la palabra
técnica para esto es activista digital. Lo único que he leído de él es la novela,
bueno, el recopilatorio de cuentos radicalizado, que son varios temas, la mierdificación es uno
de ellos, pero son varios temas que prácticamente ves hoy día, especialmente en Estados Unidos.
El primer cuento es un claro ejemplo de mierdificación de tecnología, de cómo cada vez los
electrodomésticos que tienes en casa son menos de tu propiedad, en este caso, hornos. Pan no
autorizado, creo que se titulaba así, iba sobre una marca de hornos en la cual solo podías meter
una marca determinada de panes. Si introducías cualquier otra cosa o algo de cualquier otra
marca en el horno, no se encendía. Y cómo pues algunos usuarios hicieron piña y encontraron una
manera de hackear esos hornos o más concretamente cambiarles el sistema operativo por uno más libre
y a partir de ahí poder hornear cualquier cosa, lo que hacen algunos usuarios con los
teléfonos móviles, básicamente, instalarle otro sistema operativo para poder instalar lo que
quieran o quitar las aplicaciones de mierda que traerá de serie. Esta historia pues seguramente
te puede sonar a otros electrodomésticos, por ejemplo lavavajillas o lavadoras que necesitan
internet para funcionar o para utilizar determinadas funciones, cosa que hasta entonces
pues era simplemente pulsar otro botón y ya está, la función estaba ahí. O bien coches BMW que de
por sí no son baratos precisamente y tienen algunas funciones bloqueadas mediante suscripción
mensual como el calefactor de asientos y con la subida salvaje de memorias y discos y bla bla bla
que tenemos hoy día pues van a proliferar cada vez más y más modelos de suscripción barra alquiler
de equipos locales. Ya empieza a pasar con consolas de sobremesa, con la PlayStation 5,
que por cierto está subiendo otra vez de precio, como pasa con los ordenadores portátiles de HP,
tal como comentaba en el episodio 42. Y bueno, a estas alturas me sorprende que Windows siga
siendo gratuito, que no te cobren suscripción también por tener Windows instalado, aunque bueno,
en realidad ya se lo cobran por otros medios. O te meten publicidad en el menú inicio o te roban
datos personales para vendérselo a compañías de marketing o te cuelan copilot para entrenar
más su inteligencia artificial con lo que le preguntes o recall para tomar capturas a cada momento
para que tú puedas recordar qué hiciste el otro día en tu ordenador y ellos también por supuesto,
especialmente si estás metiendo tu número de tarjeta de crédito o si estás escribiendo
mensajes terroristas. Aunque si tengo que poner un ejemplo más concreto de cuando empezó la
miradificación, yo creo recordar cuando las aplicaciones de Adobe cambiaron su modelo de
negocio, cuando ya dejaron de vender Photoshop, Premiere y todos sus programas habituales,
profesionales de pagar una vez por cada versión, por la versión que te interesaba y pagabas de
nuevo si querías actualizar o no, por un modelo de suscripción mensual. Esto fue allá por 2013 y a
ver, en otras circunstancias no lo vería mal, o sea, es un software caro y es necesario para
bastantes trabajos, trabajos que la IA está robando actualmente. El problema es que han quitado la
otra opción, o sea, desde entonces ya no se podía comprar la aplicación tal cual, pagar los 400,
600 euros que costase la aplicación que querías o la suite completa y tenerla durante todos los
años que te siguiera sirviendo. No, a partir de ahí había que pagar cada mes y estabas obligado a
recibir actualizaciones. Cada vez que había algún cambio te lo tenías que tragar, te gustase o no.
Esa es otra moda que empezó entonces, las actualizaciones obligatorias. Bueno, a ver,
Windows ya sentó esas bases varios años antes, en Windows XP ya perfilaban las
actualizaciones automáticas, pero bueno, más o menos te daba opción a instalarlas o no,
pero a cada versión de Windows omitir esas actualizaciones era cada vez más y más difícil.
Pero sí siempre está bien que actualicen las cosas, ¿no? Y que añadan más funciones y tal,
y la seguridad sobre todo, eso es importante, ¿no? Sí, de no ser porque con cada cambio nuevo hay
una posibilidad de que se rompan cosas, o bien en cuanto a estabilidad del programa,
o bien en cuanto a flujo de los usuarios. Es normal que un usuario profesional esté acostumbrado a
hacer sus funciones de una manera determinada y que llegue a optimizar el tiempo invertido en
esa aplicación. Cambias un botón de sitio y ya está, ya es roto ese flujo y normalmente ese
cambio de sitio suele ser por capricho o porque han determinado que esa función no está tan
utilizada, o sea, retiran funciones que consideran que ya no son utilizadas y que ya no merece la
pena mantener, cosa que en aplicaciones web o de móvil vemos todos los días, porque los programadores
ya tenemos mucho trabajo de por sí, no vamos a estar manteniendo todo esto cada vez. Ya como
programador pues lo entiendo, claro que quiero librarme de trabajo innecesario de encima, si
nadie está usando ese botón o ese enlace o esa sección, pues para qué seguirlo manteniendo cada
vez que estoy actualizando otras secciones que puedan o no tener influencia sobre este, que a
veces nos damos cuenta cuando ya se ha lanzado esa versión, porque a nadie se le ha ocurrido probar
esa parte en concreto o nuestros test automatizados no incluyeran esa parte. El problema es que esto
sea obligatorio, si alguien, si un usuario se quiere quedar con esa versión concreta,
¿qué le importa al vendedor? No debería importarle, eso con software de instalación de toda la vida
pues nunca fue un problema hasta la década pasada. Sí, esto es algo de lo que mi padre se lamentaba
un montón de veces, él ha trabajado durante mucho tiempo con un Atari ST con dos aplicaciones
concretas que le van estupendamente en su monitor monócromo con su teclado que seguro que a día de
hoy sigue funcionando perfectamente, incluso puede que esos disquetes sigan funcionando bien a día
Y por poner algo más real, por así decirlo, los coches. ¿Qué pasa con los coches hoy día?
¿Por qué un coche necesita un ordenador con un sistema operativo completo para que pueda
controlar que limpia para brisa se encienda automáticamente cuando está cayendo lluvia,
o que los faros giren un poquito hacia la izquierda o hacia la derecha, o que puedas estar
escuchando Spotify en la carretera? ¿Por qué? Que un coche tenga ordenador a bordo, que todo
esté conectado a ese ordenador, primero está sujeto a actualizaciones constantes que no solo
pueden romper el propio funcionamiento del coche, sino que mientras está actualizando lo más probable
es que no te deje conducirlo, no te deje arrancar. Ya me hacía gracia cuando empezaron a salir los
smartwatch, que es otro drama aparte, intentas mirar la hora por la mañana y la hora es actualizando
el sistema. Al menos podrían haber tenido el detalle de mostrar la hora durante esa actualización,
pero no. El diseño de interfaces es muy difícil. Y volviendo a los coches, además de todo eso,
el problema es que son sistemas exclusivos, cerrados, propietarios, que solo se pueden
manejar en sus talleres correspondientes. Distan muchísimo de cuando todos los coches pues tenían,
abrías el capó, veías el motor, veías dónde estaban las tuberías, dónde estaba el delco,
la correda de transmisión, el depósito de aceite, de agua y bla bla bla. No me sé mucho más,
admito que no conozco esta parte, igual que mucha gente de mi generación y posteriores,
pero hoy día son cajas negras que no puede manejar nadie más. Si hay algún fallo en ese
ordenador, pues ya si nos extendemos un poco, pues a ver, la obsolescencia programada que hemos
visto en otros tipos de hardware, pues también entraría en esto, aunque es algo bastante más
viejo. Por ejemplo, las impresoras. Lleva, yo qué sé, 10.000 impresiones, 5 años o algo así,
y misteriosamente se le rompe un sensor o deja de funcionar un motor, lo que sea, o le metes
cartuchos nuevos y no te los reconoce, por muy oficiales que sean. Podría seguir funcionando
perfectamente, pero por diseño no puede. Vale, suficiente es quejas. ¿Adivinas por qué sucede
cuál es el motivo detrás de que la tecnología de hoy día sea tan propensa de estropearse,
al contrario que la tecnología del siglo XX que estaba hecha para durar, que era sólida,
que no se rompía la mínima de cambio y que la podía reparar cualquiera? Por dinero. Sorpresa,
el capitalismo al ataque. ¿Qué sucede a una empresa cuando vende un producto tan bueno,
tan bien construido, con tan buena calidad, que no se rompe nunca? Pues que el mismo cliente
no va a volver a comprar otro, porque no lo va a necesitar. Las impresoras de inyección de tinta
son muy baratas, las tintas no tanto, pero las propias impresoras son muy baratas, porque se
pueden permitir vender más y más y más y más, porque a los pocos años te tienes que comprar
otra sí o sí, a no ser que tengas mucha suerte. Bueno, también influye que la tecnología de las
impresoras prácticamente no ha evolucionado en décadas y sigue fallando igual que hace 30 años.
¿Adobe por qué metió estas suscripciones como opción obligatoria? Opción obligatoria, wow,
qué oxímoron me ha salido. ¿Por qué Adobe pasó de vender cada versión a un precio único a
ofrecer sólo suscripciones? Porque así entraba más dinero. Precisamente los usuarios que se
conformaban con una versión concreta y trabajaba con ella durante años y años y años dejaban
de ser clientes. Adobe no recibía más dinero de ellos. Es lo mismo que, bueno, se ha pasado con
muchos tipos de software, pero esto también lo hemos visto en videojuegos. No tenía nada que ver
cuando comprabas un cartucho o un disco y tenías ya el juego completo, sólo pagabas una vez y la
compañía tenía que confiar en que te gustase tanto su juego que fuese a comprar sus siguientes
juegos en caso de que lanzas en más, sino que mediante DLCs, microtransacciones y free to play
con un límite infinito de dinero que puedas ingresar, pues ya no sea sólo una transacción,
sino que sean potencialmente muchas. Doctor Who en este libro que decía, hablaba principalmente
de redes sociales y bueno servicios en internet concretamente, de cómo han ido enganchando a
muchos usuarios, a millones de usuarios con servicios gratuitos, muy fáciles de usar y a partir
de ahí adictivos, cómo han ido introduciendo patrones cada vez más y más oscuros para que
la gente no sea capaz de salir de ahí y que los contenidos que generen ahí dentro sean exclusiva
propiedad de la plataforma y cuando ya están todos enganchados y no puedan salir o estén tan
acomodados que no quieren buscar alternativas, ¡publicidad! mucha publicidad, cada vez más publicidad
y no sólo eso, sino también vender tus datos a marketing para tener mejor publicidad y coger lo
que generas para entrenar sus días, para hacer más negocios, pero como acabo de contar se aplica a
muchos otros aspectos, los cuales el nexo común es la tecnología. El negocio de la tecnología se
ha podido sustentar durante varias décadas a base de innovación, competencia y sobre todo pues
ofrecer soluciones a problemas existentes que tenían muchas empresas o maneras de ahorrarse
dinero en trabajo que se podía mecanizar, que se podía automatizar, o sea la informática
originalmente es información automática, han sido maneras de coger información, centralizarla,
procesarla para generar a partir de ahí otra información que necesiten o comunicarla a otros
aparatos o a otras empresas, cosa que es la que estamos haciendo hoy todos los usuarios de
internet del mundo todos los días, todos estamos comunicando cosas a otras personas o a empresas
todo el día. Estamos ya tan acostumbrados a este flujo de información que no cuestionamos que se
hace con ella y para estas grandes tecnológicas pues es un negocio como cualquier otro, como sin
tu consentimiento, el cual seguramente está escrito dentro de muchas páginas de letra pequeña,
pero hace el negocio con eso y tú no. Justo acaba de pasar por debajo de mi ventana un rider de
Just Eat el cual pues es otro producto de este intercambio de información y cada uno de estos
movimientos pues mueve dinero y no solamente al restaurante que prepara la comida y os podéis
imaginar que de ese dinero pues a este señor conductor pues le llegará una parte minúscula.
Detrás de todas estas prácticas siempre ha estado el capitalismo y
y de hecho sin el capitalismo, sin grandes inversiones de dinero,
seguramente la informática no hubiera existido nunca. Desde el principio han sido máquinas muy
caras, muy grandes, con mucho consumo. Las primeras computadoras pues movían unas cantidades
muy pequeñas de información que eran además muy propensas a errores y necesitaban a personas
especializadas para interpretarlas, entiéndase, para coger las tarjetas perforadas y leer que
decían bit a bit y que no se colase ningún bicho literalmente dentro de esas tarjetas y a partir
de ahí pues ha ido evolucionando sin parar a lo largo de décadas y cada vez a un ritmo mayor.
Hasta hace pocos años el motor de esta industria pues ha sido el constante crecimiento hasta que
ha llegado un punto en que los procesadores, los transistores dentro de los procesadores no
pueden ser más pequeños. Es difícil fabricar RAM con más capacidad, es difícil fabricar
redes con más capacidad, cada vez es más difícil fabricar tarjetas gráficas más potentes,
especialmente que no sean del tamaño de un ladrillo. Es difícil que un teléfono móvil tenga una
batería de mayor capacidad y pueda durar más tiempo o que no reviente a la mínima de cambio.
Nos hemos topado con límites tecnológicos y las empresas pues tenían que avanzar por otro lado,
si no es por las buenas es por las malas. Yo probablemente pues habré vivido la mejor época
y la peor época de la evolución de la informática. Los 2000 han sido unos años muy locos,
llenos de innovación, llenos de color, llenos de opciones, cada teléfono móvil era distinto
del anterior, podías enamorarte de uno simplemente por la estética, da igual lo bien que sonasen las
llamadas o no. Las cámaras digitales ofrecían cada vez más funciones y diferentes calidades,
diferentes maneras de agarrarlas. Hoy día pues todos los teléfonos móviles son iguales. Bueno,
el último que me compré es verde por detrás, pero si lo miras por delante pues es igual que
todos los demás. El caso es que si no hubieran habido grandes inversores en toda esta industria,
tanto del hardware como del software, no hubiéramos tenido esta evolución tan loca,
no hubiéramos tenido programas tan populares utilizados por millones y millones y millones
de usuarios, no hubiéramos tenido un internet tan nutrido y tan accesible y mucho menos hubiéramos
tenido videojuegos AAA con graficazos, historiazas, musicaza, con multijugador, con realidad virtual,
con accesorios a cada cual más bizarro, probablemente pues no hubiera avanzado de las
primeras consolas de Atari o de la Odyssey incluso. Todo esto ha costado mucho dinero,
pero ha producido mucho dinero y por supuesto los inversores nunca van a querer menos.
Siempre necesitan ver cómo los números van creciendo, cueste lo que cueste. Y si eso
conlleva que toda la tecnología sea una experiencia de mierda para los usuarios,
pues les da igual porque se encuentran lejos de los usuarios, eso les da igual. Si los usuarios
se quejan, no les van a llegar las quejas. Para eso ya han tenido durante décadas equipos de
servicio al cliente para tragarse todos esos insultos, actualmente sustituidos por chatbots
que no le van a venir a llorar a ningún jefe. Tampoco van a aportar ninguna solución en la
mayoría de casos, pero como digo, les da igual. Lo único que les importa es vender, ganar dinero.
Nada más. Lo único que puedo decir de bueno en este mundo tan turbio y tan lleno de patrones
oscuros es que el software es fácil de replicar por lo general y hoy día estamos muy nutridos
de herramientas open source para todo que podemos utilizar cualquiera. De hecho es bastante irónico
porque muchas grandes empresas sin estas herramientas open source se hubieran comido los mocos porque
tendrían que desarrollar por su cuenta la mayoría de estas herramientas. Internet no hubiera llegado
tan lejos y sobre todo, ni Amazon, ni Microsoft, ni Google hubieran llegado tan lejos con sus
servicios en la nube. De no ser por tantas librerías open source tan comunes y tan disponibles
para todo el mundo y con tan buenos canales de distribución y mucho menos sin los contenedores
Docker que permiten configurarlo en cuestión de clics. Pero también gracias a este open source
pues podemos tener herramientas en casa, podemos tener aplicaciones que podemos utilizar por nuestra
cuenta. En muchos casos no necesitamos depender de grandes corporaciones. No necesitas por ejemplo
utilizar Microsoft Office el cual por cierto ha envejecido muy mal. Te coges libre office,
open office o cualquiera de sus varios forks y te va a funcionar bien a no ser que realmente
estés buscando un nivel de publicación profesional en cuyo caso seguro que también hay herramientas
mejores aunque no serán open source. O quizás sí, quién sabe, no lo he investigado. De la misma
manera que bueno defendería GMP como la famosa alternativa a Photoshop, pero es cierto que GMP es
incómoda de usar. Necesitas un poco de entrenamiento. Photoshop es bastante más intuitiva o lo era,
no sé cómo está ahora. Pero para cosas más básicas hay otras herramientas Paint.net, PIX y más. Igual
que para tener streaming de vídeo en tu casa pues hay otras opciones como Jellyfin, Plex y no recuerdo
el nombre de la otra. Esto lo comenté en el episodio 35 sobre reutilizar ordenadores viejos.
De la misma manera que hay proyectos como Qwix para tener siempre a mano una copia de Wikipedia
y otras páginas de conocimiento con un formato parecido. Y mucho más. Linux es una gran maravilla
del software. Es algo que nos devuelve la libertad de los ordenadores. Y California, en Estados Unidos,
ya está dando pasos para quitarles esa libertad añadiendo obligatoriamente una verificación de
edad. Cosa que ya hemos visto en Discord y en otras aplicaciones. Otro ejemplo de miedificación,
aunque esto supongo que más que por dinero es por sed de control por parte de los gobiernos. De acabar
con el anonimato en internet. Cosa que por supuesto escudarán detrás de acabar con el terrorismo y con
la pedofilia. Lo de siempre. Ya van usando la misma excusa desde hace 30 años. Y poco más. Creo
que ya me he desahogado lo suficiente por hoy. El mundo de la tecnología sí está en uno de
sus peores momentos. Igual que la economía de Estados Unidos, país del cual depende mucha de
esta tecnología, pues también está en uno de sus peores momentos. Casi todo su dinero se va a una
industria de la inteligencia artificial que cada vez está más demostrado que es una estafa. Que
es simplemente una manera de atraer dinero de inversores. Y nada más. Ya ni siquiera tienen
energía para mantener todos esos centros de datos que están construyendo. Pero todo el mundo quiere
colar inteligencia artificial en sus servicios para enmiérdalo más todavía. Y despedir a algunos
empleados más y apuestos. Pero siempre hay maneras de recuperar el control sobre tu ordenador o sobre
cualquier aparato electrónico. Incluso alternativas. O sea, no todas las lavadoras tienen
tienen estas funciones innecesarias. No todas las freidoras de aire te van a pedir conexión a
internet. No todos los coches te van a pedir una suscripción. Aquí la dificultad principal es
informarse antes de realizar una compra. Asegurarte de si alguno de si tiene alguno de estos factores
que te pueda ser molesto. Bien ahora o bien a largo plazo. Es al fin y al cabo votar con la
cartera. El día que estas empresas les deje de entrar suficiente dinero y no consigan que entre
de otra manera pues ya lo reconsiderarán. Venden productos. Alguien los tiene que comprar. Si nadie
los compra pues para qué los van a vender. Así funciona el mercado. La oferta demanda. En resumen,
miedificación es cuando la tecnología deja de ser una herramienta para ayudar en nuestras vidas,
para en su lugar obstaculizárnosla. En lugar de aprender cosas con ella, olvidamos cosas. Llamamos
nuestra cabeza con basura. Cuando en lugar de ahorrar dinero a largo plazo exprimen nuestros
bolsillos. Hasta pronto.