Muy buenas, soy Titanio Verde y estás escuchando Panda Disk System, cultura en peligro de extinción.
¿Y qué se ha extinguido hoy? Hoy concretamente espero que nada.
Pero sí hay un tipo de videojuegos que se ha ido extinguiendo a lo largo del tiempo,
y no por causas de soporte ni causas físicas ni nada, sino simplemente por decisiones de empresas,
han sido los videojuegos de tipo Live Service, aquellos juegos que dependen de un servidor para funcionar.
Esto se aplica tanto a videojuegos exclusivamente online, exclusivamente multijugador o aquellos que principalmente son de un jugador.
Con esto me refiero tanto a MMORPGs, que por su naturaleza necesitan un servidor y necesitan muchos jugadores,
o a juegos que son de un solo jugador, pero que igualmente necesitan un servidor o están planteados para dirigirse a un servidor para cada movimiento.
Esto se aplica a muchos juegos de móvil, especialmente los que contienen un gacha o muchas microtransacciones,
o todo lo que ha salido a partir de ahí, llegando a GameSin Impact y todo lo siguiente.
Sobre GameSin Impact concretamente me gustaría profundizar en un futuro,
pero vamos a hablar un poco de este tipo de juego en sí, de cómo ha funcionado y qué es lo que perdemos cuando dejan de funcionar.
Como decía, lo que más ha ocupado este tipo de juego ha sido los MMORPGs,
no solamente el WoW World of Warcraft, sino muchos otros juegos que han habido antes y después de este.
O sea, WoW marcó el género, lo ha llevado a su máxima fama, podríamos decir, pero no ha sido el único, ni mucho menos.
Antes de eso, ¿qué hemos tenido?
Hemos tenido Ultima Online, RuneScape, Tibia, Fly4Fun, MapleStory y muchas cosas así, más o menos, dicho,
bastantes de ellas gratuitas o free to play, antes de que el concepto se pusiese de moda gracias a los smartphones,
o que simplemente les bastaba con una suscripción mensual.
Este modelo de negocio actualmente existe en pocos juegos, aparte de World of Warcraft de aquella manera,
de Final Fantasy XIV y poco más hasta donde yo sé.
El género tuvo su cumbre y fue desapareciendo con el tiempo, pero todavía hay juegos que no entiendo cómo siguen vivos,
aún con los pocos jugadores que tienen.
El único que personalmente he jugado lo suficiente fue Runes of Magic, que al salir ya se mostraba como un clon de World of Warcraft,
pero que era free to play en su momento, y lo sigue siendo.
Fue cutre en su lanzamiento, sigue siendo bastante cutre, pero bueno, tiene un mundo grandecito, tiene buena música,
y a ver, si no estás familiarizado con el género y quieres algo gratuito con lo que empezar, pues ahí lo tienes.
¿Quieres algo bonito, profundo y que todavía sigue creciendo?
Ponte a pagar Final Fantasy XIV y todas sus expansiones, o en su defecto Elder Scrolls Online.
De todas maneras, todos estos juegos tienen un punto en común, y es que dependen de uno o de varios servidores.
De todas maneras, cuando todos los servidores desaparecen, el juego también desaparece.
Se vuelve inaccesible.
No solo el progreso que has tenido en este juego, todas las horas y horas y horas y horas y horas y horas y horas y horas y horas y horas y horas,
acabas llorando, por haber perdido todo ese progreso de niveles, de equipamiento, de recursos, objetos raros, cartas de estos monstruos,
todo lo que se ha hecho con el gremio o el clan, no solo todo ese progreso que has forjado tú, además de todas las microtransacciones que habrás pagado,
sino también el propio juego en sí. Todo el mundo, todo el lore, los monstruos, todo eso también desaparece.
Ya no puedes usarlo.
No se puede abrir, no es bueno, ¿ok?
O sea, técnicamente los archivos siguen ahí, pero como el juego está esperando que exista un servidor al cual conectarse, el juego no funciona.
No está programado para funcionar de manera autónoma.
Así que nada, si dentro de 10 o 20 años quieres jugar a World of Warcraft y ya no sigue vivo, pues ya no puedes entrar.
Ni con tu personaje, ni con ninguno. Simplemente ya no funciona.
A no ser que la compañía se haya molestado en programar una versión offline de ese juego que ya sabemos que no les parece rentable, no se van a molestar en hacerlo.
Ahí es cuando entran en escena, cómo no, los fans.
Gracias a ellos hay MMORPGs que disponen de servidores piratas o privados o de alguna versión offline, alguna manera de montar tu propio servidor en tu ordenador y jugar por tu cuenta.
Esto, por ejemplo, en Ragnarok Online era algo muy común.
Cuando lo probé, había decenas de servidores piratas entre los que elegir. Cada uno además tenía sus particularidades, tenía algún objeto exclusivo o simplemente tenían los parámetros retocados.
Obtenías experiencia más rápido o drops más rápidos, con lo cual el farmeo se reducía considerablemente.
Habían servidores que te multiplicaban todo eso por cien o mil, de manera que si ya conocías el juego y sabías por dónde ir, pues en cuestión de horas ya tenías a tu personaje totalmente preparado y bildeado y ya podías formar parte de las guerras de clanes.
De todas maneras, me parece bastante entre gracioso y ridículo y triste que para juegos que son puramente de un jugador necesites igualmente un servidor.
Por lo tanto, por un jugador, esto se ha popularizado en juegos con un modelo de negocio por microtransacciones o por gacha.
Gacha entiéndase aquellos en los que hay un mecanismo de invocación, de obtención de personajes, armas o cosméticos que depende puramente de suerte, de una especie de lotería.
Y para usarla necesitas una moneda que puedes obtener de manera limitada dentro del juego o pagando dinero real.
Pueden ser gemas, diamantes, cuarzos, protogemas, jades, películas, pokegemas, lo que sea.
Cada juego tiene su propia moneda virtual, la cual entre eso y otros recursos a lo que te motiva es a que o pagues con tu tiempo o pagues con dinero.
En esos juegos nada es totalmente gratis o bueno, buena parte del juego puede ser gratis, pero si quieres la experiencia completa, paga.
Y en el caso de los gachas puede implicar pagar cientos o miles de euros, si lo quieres absolutamente todo.
Los pocos jugadores que se dedican a esto son conocidos como ballenas y son los que al fin y al cabo financian el juego para todos los demás que juegan gratis.
De hecho son los ballenas los que permiten que no solo el juego continúe, siga produciendo todo lo que tiene pendiente.
En el caso de juegos basados en historia o cuya historia o mundo se va ampliando con cada actualización, de no ser por estos ballenas no se desarrollaría más directamente.
Y así es como la compañía de Genshin Impact pues mueve millones de dólares cada mes.
Y de hecho con Genshin Impact tengo ese miedo de fondo de que tengan varios meses malos, dejen de ganar millones y la historia no llega a su conclusión.
Historia que la han desarrollado de una manera dudosa, que cada año ha tenido una dirección artística distinta, pero que mucha gente queremos ver hacia dónde va y cómo acaba.
Y sí, cualquier día podría encerrar el grifo. Todo el tiempo que se ha invertido ahí dentro se pierde y no vas a poder saber la conclusión.
No vas a poder ver todo el mundo entero, todo Teyvat ya formado, todo el mundo ya accesible, con todo su lore y todos sus personajes y nada, ahí se pierde.
Esto personalmente me pasó con Tales of Crestoria. Me encanta la serie Tales of, este juego era, bueno sus batallas eran bastante aburridas,
pero tenía unos personajes muy chulos, muy graciosos y quedaban más o menos tanta profundidad como en el resto de entregas de verdad.
Y la historia tenía un concepto que a mí me interesaba mucho, quería ver hacia dónde llegaba.
Pero qué pasó? Que el sistema de batalla era bastante aburrido, en este caso era por turnos, cada personaje tenía tres ataques distintos, perdón cuatro,
tenías que acertar con los elementos para que la batalla termina ser rápido y el Power Creep, que es otro problema habitual en este tipo de juegos, se hacía de notar.
El juego duró poco más de un año, en el aniversario, aparte de un evento más o menos gracioso, pues no hicieron mucha cosa, que yo recuerde.
Lanzaron un capítulo de la historia bastante interesante con un par de factores así muy llamativos al final y poco después anunciaron, lo sentimos, ya no va a continuar la historia.
Durante un mes os regalamos tantas cosas, podéis tener un montón de oportunidades para el gacha, pero luego ya cerraremos el servidor.
A mí me entristeció mucho, no solo no iba a poder continuar la historia, sino porque todo lo anterior también se ha perdido.
Ahí al menos no me molesté mucho con el farmeo, había modo automático, sino que eso, si quería volver a revisitar alguna escena o volver a luchar contra este jefe o simplemente mirar a los personajes de cerca y ponerles accesorios, pues no, ya no podía.
Y había desaparecido para siempre.
En este caso concreto, prometieron que la historia iba a continuar en un manga, el cual no sé si sigue vivo o no.
Me suena que en algún momento el autor dijo, por favor, compra del manga que si no me lo cancelan, que es que no vende.
Vaya.
Y peor que este, han habido bastantes casos.
Uno de los más sonados fue el año pasado de la mano de la mismísima Sony, Concord.
Juego que se lanzó también como live service, totalmente multijugador, y que se ha hecho en el año pasado, y que también se ha hecho en el año pasado.
Juego que se lanzó también como live service, totalmente multijugador, en el que invirtieron un pastizal tremendo, y que acabó siendo un título insípido que no le interesó a nadie y que duró menos de un mes.
En menos de un mes ya lo cerraron.
Incluso si compraba la copia en físico no te servía para nada.
O sea, bueno, supongo que para mirar la pantalla de título y ya está.
Pero sé de un caso que duró todavía menos.
Un juego de la serie Muffluv, Muffluv Alternative, que tenía bastante buena pinta, aún siendo para móviles.
En 2023 se lanzó y cerró en menos de un día, porque los jugadores descubrieron enseguida un truco para obtener moneda de pago gratis.
Y los programadores no encontraron la manera de arreglarlo.
Cerraron los servidores, comentaban, sí, volveremos enseguida, cuando arreglemos el problema, volveremos enseguida, volveremos enseguida.
Y no volvieron.
Por lo que Leo se relanzó el año siguiente, ni idea de cómo funcionó, pero vamos, se podría haber perdido.
Otro caso así, pero que tuvo final feliz, fue Chocobo GP, que se lanzó para varias consolas, también en plan Free2Play, Live Service y toda la historia.
No triunfó mucho, lo cerraron, pero luego lo relanzaron como un juego autónomo, o sea, como un juego de verdad.
Lo comprabas y lo tenías todo ahí dentro.
O sea que por lo menos ese en concreto no se perdió.
Pero bueno, estamos hablando de Square Enix, alguien que le sobra bastante el dinero para estas cosas, y de un subproducto sin ofender.
De Final Fantasy.
No sé si por ejemplo el juego para móviles de Octopath Traveler, Champions of the Continent, tendrá la misma suerte.
¿Qué se puede hacer para evitar esto?
Pues poca cosa, la verdad.
Todos son decisiones de las compañías, cuando ven que no se recibe suficiente dinero y no hay suficientes jugadores, pues ya no es rentable.
Lo cierran, o sea, no van a dejar unos servidores abiertos en los que solo hay cuatro gatos.
Habrán casos en los que sí, pero no es lo normal.
Ellos lo que quieren cuando lanzan un videojuego así, un videojuego Live Service, es que el dinero fluya, que siempre haya dinero, que vaya entrando dinero constantemente.
De manera sucia o limpia, que eso siempre es relativo, pero que entre dinero siempre.
Como mucho, si dentro de 20 años quieres revisitar Games in Impact y ya cerrado, pues mira si existe alguna manera de jugarlo offline,
o si hay algún servidor pirata, ya que el oficial ya no existe para entonces, o que...
Pero, lo veo mucho más difícil que con un juego de consola normal y corriente, me lo sé toda la vida.
Y poco más, solo quería contar mis penas y miedos al respecto.
En otros ámbitos, ya sabes, si quieres que algo te dure toda la vida, preservalo.
Hasta pronto.